El Heraldo de León,
Refugio Pedroza,
24 de abril de 2007.
Refugio Pedroza,
24 de abril de 2007.
- Nuevamente, Secretario exculpa a uniformados.
En un panorama “a priori”, los elementos que detuvieron a un enfermo terminal por posesión de pastillas psicotrópicas que al parecer eran parte de su tratamiento, “no incurrieron en ningún delito”.
EL HERALDO publicó el domingo el caso del joven Juan Manuel Torres Luna, quien fuera arrestado hace siete días por policías preventivos en el interior de la clínica T-47 en posesión de medicamentos psicotrópicos que requiere para solventar su enfermedad.
Juan Manuel padece de una enfermedad degenerativa a raíz de que hace un año sufrió una lesión en el pulmón. Hoy se encuentra en tratamiento especializado.
Sus familiares aseguran que los policías retuvieron las recetas médicas, mismas que presentaron hasta días después ante el Ministerio Público.
Sobre este tema, Álvar Cabeza de Vaca, secretario de Seguridad Pública municipal, explicó que los elementos no incurrieron en ninguna falta, “se tendrá que investigar. Asuntos Internos inicia una indagatoria, incluso por notas periodísticas”.
“El policía no tiene todo el antecedente y se limita a cumplir con su trabajo. Encuentran a una persona que tiene en su posesión psicotrópicos y procede”.
Explicó que, “se habla mucho de que portan las recetas, cuando normalmente las recetas se quedan en las farmacias. No es un aval el traer una receta para portar psicotrópicos”.
Indicó que para esto hay autoridades que investigan, como el Ministerio Público y por eso se dejó a disposición a los elementos a esta instancia.
“En principio creemos que la actuación de la policía es la correcta. Se está deteniendo a una persona que porta psicotrópicos y que se deja a disposición de la autoridad correspondiente para que investigue si existe o no la probable comisión de un delito”.
Pero sería imposible que todos los policías supieran los antecedentes personales de una persona; muchos portadores de estos medicamentos aseguran que “traen la receta”. La realidad es que cuando se compra medicamento controlado en una farmacia pública, y más en una oficial, la receta es retenida como obligación en la propia farmacia. Aunque Álvar no consideró que en el Seguro Social siempre el derechohabiente conserva su copia de la receta.
Indicó que a su criterio, la Policía no se equivoca, sino que lo deja a criterio de la autoridad competente.
Por otra parte, sobre el caso del comandante policiaco que se vio involucrado en un incidente donde resultó lesionado un joven, en la colonia “10 de Mayo”, explicó que el comandante nunca se desincorporó de la Policía.
“Se ha manejado como que ya dimos una exoneración. La realidad es que el elemento sigue activo, pero sigue la investigación de la instancia correspondiente”.











Publicar un comentario